Hace unos días los legisladores de Arkansas aprobaron la llamada “Ley de Libertad Religiosa” (iniciativa similar a la que existe en Indiana), donde empresarios consideran una licencia para discriminar a gays y lesbianas.

El proyecto de ley, prohíbe a los gobiernos estatales y municipales entrometerse en las creencias religiosas de una persona sin una razón “contundente”. A diferencia de Indiana, donde los republicanos redactaban aclaraciones a la ley recientemente aprobada en medio de grandes protestas, los legisladores de Arkansas dijeron que no intentaban modificar aquella medida.

El proyecto de esta ley, pasará ahora al gobernador Asa Hutchinson, quien aseguró firmaría la medida si “llega a mi escritorio en forma similar a lo que se ha aprobado en otros 20 estados”.

Ante esta situación, cientos de opositores a la medida se concentraron frente al Capitolio estatal portando carteles con leyendas como “la discriminación no es un valor cristiano” y “la discriminación es una enfermedad” y coreando “vergüenza” cuando una comisión de la cámara respaldó el proyecto de Ballinger.

Algunas compañías y organizaciones han cancelado los viajes a Indiana o planes de expansión en el estado, y la dirigencia republicana está elaborando aclaraciones en el sentido de que la medida no permite la discriminación de gays y lesbianas.